Tenerife

Comunidad LGBTQ+ en Tenerife: la guía de quien vive aquí

Tenerife tiene dos vidas LGBTQ+. La que sale en las guías — los locales de Las Américas, el Orgullo de Santa Cruz,…

Ilustración de cómic español mujer estilosa paseando con total naturalidad por las calles empedradas del casco histórico de La Laguna
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Tenerife tiene dos vidas LGBTQ+. La que sale en las guías — los locales de Las Américas, el Orgullo de Santa Cruz, los bares de ambiente conocidos — y la que no sale en ningún sitio porque no necesita publicidad.

La primera es accesible para cualquiera que sepa usar Google. La segunda requiere estar en la isla, moverse por ella y entender que la comunidad LGBTQ+ de Tenerife no vive solo donde la esperas encontrar.

Este artículo es sobre la segunda.

Santa Cruz más allá del Orgullo

El Orgullo de Santa Cruz de Tenerife es uno de los más grandes de España — no en asistencia, sino en lo que representa para una isla que durante décadas tuvo que mantener su comunidad en espacios muy concretos y muy discretos. Hoy esa discreción ya no es necesaria, pero deja una huella: la comunidad LGBTQ+ de Santa Cruz es visible cuando quiere y discreta cuando prefiere serlo, y sabe exactamente cuándo hacer cada cosa.

El barrio de La Noria y los alrededores del Parque García Sanabria tienen una concentración de bares y cafeterías que sin ser explícitamente de ambiente son espacios donde la comunidad se siente cómoda y tiene presencia habitual. No hay cartel en la puerta, no hace falta. La gente que lleva tiempo en la isla sabe dónde están esos espacios y qué significa que estén llenos un jueves por la tarde.

Los colectivos y asociaciones LGBTQ+ de Santa Cruz — Altihay es la más activa — organizan eventos, actividades culturales y puntos de encuentro que van mucho más allá de la fiesta. Si lo que buscas es comunidad real y no solo ambiente de fin de semana, esos espacios son el punto de entrada más directo.

El sur: ambiente y algo más

Las Américas y Los Cristianos tienen la escena LGBTQ+ más visible de la isla — la que aparece en las guías internacionales, la que atrae turismo de toda Europa. Bares, clubes, fiestas temáticas, una infraestructura de ocio nocturno que en el norte de la isla no existe con la misma densidad.

Lo que el sur tiene de ventaja — visibilidad, oferta, mezcla de perfiles de muchos países — tiene también su contraparte: es un ambiente muy marcado por el turismo. La gente local de Tenerife que vive su vida LGBTQ+ fuera de los circuitos turísticos suele preferir el norte. No porque el sur sea malo, sino porque en el norte puedes conocer a alguien que vive aquí, que trabaja aquí, con quien puedes quedar sin que la conversación empiece con «¿y cuándo te vas?».

El sur para una noche. El norte para algo más. Esa es la distinción no escrita que hace la comunidad local.

La Laguna: donde la cosa se pone interesante

La Laguna tiene universidad. Y la universidad, como siempre, lo mezcla todo. La comunidad LGBTQ+ universitaria de La Laguna es activa, joven y bastante politizada — en el buen sentido, el de gente que piensa en lo que quiere y lo defiende.

El casco histórico de La Laguna tiene bares y locales donde esa mezcla generacional es especialmente visible: la persona de 22 años y la de 45 en el mismo espacio, con conversaciones que van de lo cotidiano a lo político pasando por lo personal. Es la parte de Tenerife donde la comunidad LGBTQ+ tiene más variedad de perfiles y menos encasillamiento por edad o por estética.

El mercado de La Laguna y los cafés de la calle Herradores son puntos de encuentro donde la comunidad tiene presencia sin que sea el rasgo definitorio del espacio. No es un bar de ambiente — es un bar donde la gente de ambiente también va porque le gusta el café y el ambiente es bueno.

Aplicaciones y grupos: la capa digital

Grindr, Scruff, HER y las otras apps funcionan en Tenerife como en cualquier ciudad. La particularidad de la isla es que el radio de distancia te da muy rápido una imagen de quién hay cerca — y en Santa Cruz, si llevas tiempo usando las apps, empiezas a ver caras conocidas con una frecuencia que en Madrid sería imposible.

Los grupos de Telegram y WhatsApp de la comunidad LGBTQ+ tinerfeña son más activos de lo que parece desde fuera. Se organizan quedadas, se comparte información sobre eventos, se avisa de cosas que no tienen publicidad en redes sociales. El punto de entrada a esos grupos suele ser a través de alguien de la comunidad o de las asociaciones.

Instagram también funciona: los perfiles de Altihay y de otros colectivos locales son el termómetro más fiable de lo que está pasando en la escena LGBTQ+ de Tenerife en cada momento.

Lo que Tenerife tiene que pocas islas tienen

Tenerife tiene tamaño suficiente para tener una comunidad LGBTQ+ con masa crítica — suficientes personas para que haya variedad, para que haya espacios distintos según lo que buscas, para que no tengas que ver siempre a las mismas caras. Y tiene isla suficiente para que esa comunidad tenga raíces, historia y una identidad propia que no depende del turismo para existir.

Eso no es tan común. Hay islas y ciudades donde la escena LGBTQ+ vive o muere según la temporada turística. En Tenerife la comunidad local existe con independencia de si hay turistas o no. Y eso, para quien quiere algo más que una noche de fiesta, marca la diferencia.

Si quieres conectar con gente LGBTQ+ de Tenerife — o de cualquier otra isla — en Canariame encontrarás perfiles de toda la comunidad. Sin etiquetas que no quieras, sin preguntas que no toquen. Entra aquí.

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